La continuidad operativa es la capacidad de una organización para mantener sus procesos críticos funcionando —o restablecerlos rápidamente— frente a fallas de TI, ciberataques, errores humanos o eventos externos. En Chile, cada vez más empresas la incorporan como práctica esencial para proteger ingresos, reputación y cumplimiento.
Publicado el 3 de Febrero de 2026 por Proredes
Continuidad operativa: por qué importa ahora
Los incidentes tecnológicos ya no son raros: caídas de proveedores cloud, interrupciones de DNS/CDN, ransomware o cortes eléctricos pueden paralizar ventas y servicio al cliente. La buena noticia es que, con un plan de continuidad del negocio (BCP) y un plan de recuperación ante desastres (DRP) integrados a la operación diaria, es posible reducir el impacto y acelerar la recuperación.
Estándares como ISO 22301 y guías como NIST SP 800-34 ofrecen marcos claros para construir resiliencia. En Chile, la Ley 21.663 de Ciberseguridad también impulsa medidas para proteger la continuidad operacional de servicios esenciales.
En ProRedes, alineamos la Operación y Soporte de Servicios TI con estas buenas prácticas para que las pymes y empresas medianas reduzcan tiempos de indisponibilidad y recuperen sus sistemas con métricas claras.